El PP denuncia desabastecimiento de más de 140 medicamentos en farmacias de la provincia desde el mes de junio

10 agosto 2017 - Medicamentos, Noticias

Amós García señala que “la subasta no garantiza la calidad de los fármacos” y califica este modelo de “economicista” tal y como manifiestan los responsables sanitarios

Manifiesta que la Junta no apuesta ni por la investigación, ni por la presencia de laboratorios en Andalucía, sino que favorece a empresas que residen por ejemplo en la India

Afirma que el Defensor del Pueblo ha cuestionado la subasta de la Junta y ha puesto en entredicho que los medicamentos seleccionados por el SAS tengan unos estándares de calidad equiparables

Manifiesta que miles de pacientes, sobre todo mayores de 65 años, se ven afectados por las consecuencias negativas de la subasta de medicamentos

 


El parlamentario andaluz del Partido Popular de Almería Amós García ha denunciado hoy el desabastecimiento de más de 140 medicamentos en las farmacias de la provincia desde el pasado 1 de junio. Según explica García esta situación viene provocada por la “incapacidad” de algunos laboratorios adjudicatarios de las subastas para suministrar medicamentos de forma continuada, lo que está repercutiendo en “numerosos perjuicios que se generan a los pacientes”.

 

Para García Hueso este problema “rompe el principio de igualdad y deja a los pacientes de Almería en inferioridad de condiciones con los del resto del país”, por ello espera que desde el Gobierno de la Junta den una explicación a este desabastecimiento, en vez de ocultarlo, y trabajen para que los almerienses tengamos las mismas condiciones para acceder a los medicamentos que el resto de Comunidades Autónomas  que pueden elegir libremente el medicamento como es el caso por ejemplo de Murcia.

 

El parlamentario del PP señala que esta situación que viven todos los días los pacientes, las farmacias y las distribuidoras contrasta con la “tranquilidad con la que la Junta niega su existencia”, negando incluso los informes emitidos por diferentes entidades como el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

 

El parlamentario del PP señala que aunque Susana Díaz apueste por la subasta de medicamentos, ya ha quedado claramente demostrado que suponen un “retroceso para el sistema sanitario, sobre todo para los pacientes ya que se reduce la calidad de la prestación farmacológica, se dificulta la adherencia a los tratamientos y se generan inequidades en el servicio de salud, convirtiendo a los almeriense en pacientes de segunda”. Además, recuerda que este sistema ha sido puesto en duda por el propio Defensor del Pueblo de España porque “deja a los pacientes andaluces en inferioridad de condiciones con el resto del país”.

 

En este sentido, García explica como en la provincia de Almería se han dado casos de pacientes diabéticos con diarreas por el cambio continuado de medicamento; o en el caso de enfermos psiquiátricos, en los medicamentos hipnóticos, en ocasiones se provocan efectos adversos por no tener ni la cantidad, ni calidad de excipientes adecuados, además del continuo cambio de envase que provoca una alteración por la incertidumbre del efecto en el paciente; y pacientes Anticoagulados y Portadores de Válvulas Cardíacas también se han visto afectados porque no les llegan los medicamentos prescritos por los especialistas o llegan demasiado tarde, según la propia presidenta de la asociación.

 

Amós García señala que “en la Sanidad no puede imperar el sistema del precio más bajo”, que es lo que busca la presidenta andaluza. Así explica como la calidad de los medicamentos que financia la sanidad andaluza es de “peor calidad” ya que los adjudicatarios suelen ser empresas farmacéuticas de Europa del Este o de Asia, que se han convertido en las principales proveedoras en Andalucía.

 

“Se trata de un modelo totalmente economicista en el que no prima para nada la calidad de los fármacos, ya que al ciudadano se le suministran medicamentos de peor calidad, variando la concentración del principio activo, y es en esas dosis en las que algunos laboratorios juegan para abaratar costes, suministrando en cada dosis más excipientes, que son más baratos e influyen en el efecto”, ha dicho.

 

Por todo ello, el parlamentario del PP insta a la Junta a incorporarse a las compras centralizadas en lugar de las subastas, porque “los resultados de calidad, cohesión asistencial, seguridad, abastecimiento y optimización de los recursos serán mejores”.

 

Por otra parte, Amós García denuncia que con medidas como ésta la Junta no está apostando por la investigación, ni por la presencia industrial de los laboratorios en nuestra tierra, ya que se está favoreciendo a empresas que residen por ejemplo en la India.

 

“A través de este sistema se selecciona al proveedor más barato, y como hemos podido comprobar muchas veces los adjudicatarios no cumplen con sus obligaciones de suministro, lo que provoca un desabastecimiento de medicamentos que se corrige recurriendo a laboratorios nacionales. Sin embargo, ante la incertidumbre en sus ventas, por adjudicar la Junta el suministro de medicamentos a laboratorios extranjeros, van progresivamente deslocalizando sus plantas de producción, por lo que se provoca un efecto huida de laboratorios y de su labor de investigación”, ha señalado.

 

Amós García explica que en los laboratorios nacionales ubicados en Andalucía se ha producido un despido masivo de personal. “Los laboratorios adjudicatarios no crean empleo porque no tienen personal en nuestra comunidad, por lo tanto, ¿quién está destruyendo empleo en Andalucía?”, se pregunta.

 

Finalmente, el parlamentario almeriense recuerda que Susana Díaz ha querido extrapolar este sistema a otras comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, para hacer confrontación con el gobierno central, y sin embargo, estas comunidades lo han rechazado.

 

“Las subastas suponen un retroceso para el sistema sanitario, sobre todo para los pacientes que se ven privados del tratamiento prescrito o se les obliga a entrar en una nueva lista de espera por el desabastecimiento, y también suponen un desajuste en cuanto a su previsión y gestión de inventarios, desajuste que repercute directamente en el paciente, y en la industria”, ha concluido.